El día 5 de octubre celebramos las témporas de petición y acción de gracias a Dios por todos los dones y las maravillas que nos ha concedido la tierra y las aguas subterráneas que la fertilizan.

En el ofertorio de la Eucaristía presentamos parte de los frutos de nuestro jardín recolectados en este año: granadas, uvas, ciruelas, madroños, naranjas, aceitunas y nueces, además de flores y plantas medicinales.

Al finalizar la misa los compartimos con los hermanos que nos acompañan cada día y con nuestros vecinos.


«QUE CANTEN DE ALEGRÍA LAS NACIONES. LA TIERRA HA DADO SU FRUTO; NOS HA BENDECIDO EL SEÑOR NUESTRO DIOS».